"Adiós ciudad gris"
(soundtrack de hoy: "Stand by me" Oasis)
Día 1
Han pasado ya mas de 24 horas desde que abandone la ciudad gris en ese bus, han pasado ya mas de 24 horas desde que bese a mis padres y me despedí de de ellos presentando calma aparente, no se si para mitigar su propia preocupación con esa indignacion que sienten nuestros padres al sufruir nuestra indiferencia, o si es un placebo para calmar ese dolor frío y sordo que provoca en mi columna la incertidumbre de partir sin rmbo fijo buscando algo mas que unos billetes celestes con icono patrio estampado y sonriendo de manera cachacienta.
Ahora me parece premonitoria, la que en su momento fue una conversación intransigente en el asiento durante el viaje, aquella que inició cierta tremebunda señora de uñas pintadas luego de 10 horas a mi lado sin intercambiar palabras, esa conversación que interrumpió mi concentración mientras gestaba (oh dios como odio los embarazos) la version prototipo de este displicente diario de carretera, llegó como sin invitación mientras compartía mi atención entre la pelicula de cuerpos americanos y el pasaje desertico del norte de nuestro país, dunas, arena, arboles marchitos calcinados por el calor ardiente como el fuego, fuego como el de las mujeres de estos lugares. Me habla por segunda vez y me arranca del sueño lúcido, no, aun no hemos llegado peero me cuenta de males ajenos, enfermedades lejanas e historias de olor a formol, medicamento y enfermo, quizás confirmo su intuición al contestar "soy medico señora" y ensayar mi sonrisa, que ha partir de hoy ha de ser cotidiana, esa que encontre hace ya algunos días perdida en el puerto de pimentel, enterrada en la orilla del litoral peruano.
Cae presa del sueño la señora Isabel (tratare de recordar su nombre, uno nunca sabe que vueltas da la vida) a pesar que faltan minutos para llegar a nuestro destino, y entonces me golpea la ralidad, el cielo azul brillante como el mar golpea mis ojos, se entierra en mi cerebro y cada fibra de mi ser recuerda con horror lo que es obvio en este momento: ya no estoy en Lima. Hace muchas horas que ya he abandonado a mis amigos, mi familia, el cielo gris y sus calles sucias, me conduzco por una mezcla de asfalto y polvo en lugar del fino oleaje de los desagues de mi urbe, no hay mas bulla que el motor del bus atlantic, no hay otro paisaje que los arbustos consumidos por el sol, he dejado lima, atras quedaron mis historias, las botellas, los golpes, el cuadrilatero en magdalena, los hoteles, las horas, sus labios y su piel. Su escencia emanando de cada uno de sus cabellos y esos besos ardientes, que arrancan pedazos de mi carne, trazando nuevas cicatrices en tiempo, sus besos, esos besos que en tiempos de licor, violencia y amnesia me dieron un motivo para regresar...y muchos mas para partir.
"Los viajes son de puta madre" es lo ultimo que me dice antes de partir, como dandole la bendicion a ese amor nomade que no volvera a ver hasta que al destino se le antoje reunirnos, sabe que volvere a sus brazos, a su lecho y a su interior; lo sabemos pero tratamos de no decirlo, ella seguirá su camino y yo el mío, amigos, amantes, una cosa lleva a la otra, es lo que hay...incoherente, irracional. Lo que necesitaba, alguien que me diga "adiós, te extrañare" simples cursis palabras que me impulsaron a pagar el boleto que me llevas hasta aquí.
Parece haberse detenido en el tiempo, la recuerdo desde que era solo un niño y parece haberse detenido en el tiempo, monto la parte trasera de la camioneta con mis dos ridiculas maletas (prometi a mis compadres regresar a despedirme, cosa que aparenta tan lejana terminado el día) y no logro descansar mas que los 30 minutos en los que devoro el desayuno sins aber que enterrare mi cara entre papeles, sellos y tinta el resto de la tarde. No se aun que firmare tantos papeles como para terminar por aburrirme y frimar sin leer las cláusulas (y porke demonios piden tantas firmas), solo se que al final del día cuando los limeños regresen a sus hoteles, quejumbrosos por el sol inclemente y el tedio de la burocracia, yo regresare a mi hospedaje, ya casi sin sentirme de lima, pues desde hoy soy casi un nómade, buscando la identidad perdida hace tantos años...buscando mi hogar lejos de casa...buscandome a mi mismo lejos del hogar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Siceramente, viajar es de la puta madre!
ResponderEliminarCuidate bastante, y ya sabes... buen ánimo :)
un abrazo!
Nadya