"Nuevos horizontes"
(Soundtrack de hoy: "putita" Babasonicos)
Día 2
He dormido 4 horas, entre el sonido chirriante del plástico forro del colchón donde pernocto y la ansiedad de la partida inminente a primera hora de la mañana, son a penas las 6 de la mañana pero no puedo dormir más, junto las ultimas pertenencias regadas por la habitación, un reproductor de música, audífonos y lo que de ahora en adelante será un obsoleto medio de comunicación.
Trepo en el asiento del copiloto en una 4x4, mi tío (ganadero de profesión) se ha ofrecido a llevarme hasta aquel desconocido lugar llamado oxahuay. Datos hay pocos, queda en la serranía de Piura, esta al pie de la carretera así que no habra necesidad de caminar un tramo a pie o montar en lomo de bestia, luego de eso la aventura de escuchar el rugir del motor al compas de un autor cuyo nombre escapa a mi memoria y su famoso tema "17 años". El tema de la canción me lleva a dar un paseo por mis memorias recientes y una en particular, el cálido recibimiento en chiclayo, sus tibias mejillas y su tierna edad, me distraen del entorno que migra paulatinamente de un árido color tierra al verde intenso de la serranía despues de la lluvia. Me veo de pronto sumergido en un lugar distinto pero no ajeno al que estoy acostumbrado en mi caluroso Piura, diría que es selva por la abundancia de los árboles y el delicado matíz de los ríos que los alimentan, pero la pendiente me saca pronto de la equivocación, clama el motor por la doble tracción pero nos negamos a su pedido y continuamos el recorrido. El calor inclemente de la costa se apaga lentamente para dejar bañar las montañas con unos tibios rayos de sol, suenan los pasillos, se ven los granos del cafe dorados por el sol y el cacao en mantas de arroz, cambian las facciones de la gente, esa gente que ha sido tallada por el matíz dinámico de la lluvia y el calor, como los algarrobos que los cobijan en las tardes que sentados en sus sillas contemplan a los viajeros pasar, como lo hacen hoy conmigo.
Son 5 horas de camino, se lamentan las llantas de la camioneta por hambre de asfalto y los golpes atroces de las cascadas que nos anuncian proximo su nacimiento, los lugareños nos dirigen a la nunca misma del monstruo, aquel lugar encima del cielo, más allá de donde nacen las nubes y al fin hemos llegado, Oxahuay querido, he llegado.
Nos inspeccionan curiosas las miradas, somos un grupo de forasteros en tierra ajena, timida pero decididamente esbozo un saludo y una sonrisa que me son correspondidas casi con la misma actitud que las formulo y se que soy bienvenido, gente amable y humilde, gente del campo que me recuerdan a mi Salitral querido, al olor de la comida de la abuela. Bajo mis cosas de la camioneta y el oxigeno hace combustión en mis pulmones, no respiro humo, es realmente aire el que respiro, olor a campo, a libertad, a una vida donde aprendere a prescindir de las comodidades y del tedio de la ciudad, un lugar donde aprendere a ser yo mismo de nuevo.
Me dan la bienvenida, su nombre o diminutivo es Maza y desde ahora será como familia para mí, me indica mis aposentos, mi morada, una posta abandonada a la que la señora Frede aca de pasar un trapo, "esta limpia doctor pase usted" me dice sonriendo y dejandome ver la carencia total de dientes incisivos en su mandíbula, que a pesar de detalle es simplemente acogedora. Paso al interior y quiero caer de rodillas ante mi vista, una sala enorme con algunos muebles ya devorados por las polillas y un umbral decorado por telarañas, una habitacion con dos camas que solían pertenecer a algun primitivo intento de hospitalización que sucumbió hace años por la falta de recursos, un colchon de paja sobre una red de alambre, un biombo viejo que desde ahora será mi colgador y un depósito lleno de material obsoleto, pequeños engendros que ire adoptando como muebles de mi querida morada, definitivamente todo lo que necesito y mucho más de lo que esperaba. Mi hogar, mi propia casa, mis reglas, mi vida.
Las proximas horas las repartire firmando algunos papeles mas, arreglando una salida temporal a lima en 4 días, conociendo a mas gente de mi nueva familia entre ellas mi jefa eventual, la licenciada Eugenia quien junto a la obstetriz Patty me dan la legre noticia "Doctor, bienvenido a la nueva familia, ya le tenemos su primer paciente: una gestante en labor de parto en los caseríos, son 40 minutos a pie asi que espero que le guste caminar", caminar me gusta, lo que detesto son los partos, pero ya estoy aquí y me sorprende el entusiasmo en mi respuesta "Vámos!!".
No tengo botas de lluvia pero tengo botas pesadas para salvar a mis zapatillas del augurio que cantan las nubes negras del cielo, no tengo impermeable pero si mi chaqueta azul favorita, mi morral esta cobijado comodamente en mi casa en lima asi que tendre que sostener el instrumental en una bolsa de plastico que alterno de mano en mano junto con la linterna que alumbrará nuestro camino y que amare con locura y pasión. Emprendemos el camino hacia arriba los cuatro tripulantes sin saber que estaremos sumergidos en la lluvia en menos de media hora, me olvidare que existen animales y bichos en el agreste recorrido, ya no puedo ni sentir el zapallo que digeri como mi primera comida en mi nueva comunidad, nisiquiera extraño la luz del sol al estar sumergido en la penumbra. Me siento solo, realmente solo pues ahoga la lluvia cualquier sonido de mis acompañantes, insistimos en no encender las linternas sin ningún motivo en particular. Me siento libre, me siento felíz, tengo un sentimiento extraño que llena mi pecho al respirar el aroma de la tierra humeda golpeada por el agua celestial, quiero gritar con todo el aire de mis pulmones, quiero dejarme ir cuesta abajo, dormir cobijado por la suave lluvia que baña mi rostro, es un calor humedo que me recuerda sus deliciosas escencias a la hora de amar, que me hace evocar sus brazos, su vientre y el ritmo de sus caderas, trato de reconocer este sentimiento, tan eroticamente delicioso, dolor, placer, cansancio y libertad.
Llegamos al caserío dirigidos por la luz de la hoguera, nos saluda alegremente la futura madre, son pequeños dolores, una falsa alarma, un rápido examen nos determina que la visita inminente se producirá en las proximas 48 horas, hago gala de lo que criollamente se denomina "floro" y logro que accedan a bajar al centro al amanecer. Nuestra labor esta hecha, sonreimos, tomamos agua como si no la hubieramos bebido en días, ha sido una falsa alarma y aunque hay pesar en los rostros de mis acompañantes, solo puedo evocar satisfacción en el mío, menuda bienvenida, serpientes, lodo y tropiezos, es hora de emprender el camino de bajada, de ebarrar el jean de fango hasta las rodillas, de sumergir medio cuerpo en esa mezcla viscosa de tierra y lluvia que insiste en succionarme hacia su interior a pesar de los intentos que hago por avanzar. Hemos llegado al puesto pero aun se escuchan nuestras risas, somos desde ahora una familia, por un año entero.
Me sacudo del barro y me deshago de la botas a las que sacare el fango por la mañana con mi nuevo juguete: un machete. Hago algunas llamadas de cortesía a familia y amigos, pero dejo en mi bolsillo la moneda destinada a hacerle saber que he llegado bien, es demasiado pronto y no quiero hostigarle, resisto los deseos de quemar un cigarrillo entre mis labios en su memoria, han sido demasiadas emociones por hoy, camino cuesta arriba hacia mi nueva morada, al colchón de paja donde no entra mi cuerpo, al frío de la noche imposible de combatir sin su cuerpo conmigo en el lecho, a esa soledad tan mía como la sonrisa de sus labios aquel día antes de partir.
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En serio.. lo estas haciendo, lo estas viviendo. Me siento muy feliz por ti kerido Oskarin. La naturaleza es realmente impactante... y en chamba uno no piensa en nada. Ke bueno q lo disfrutes...
ResponderEliminarEspero conocer Oxaway algún dia ke me hablen bien del doctor ah! buenas referencias. NO dejes de seguir mis consejos :)
un gran abrazo
se te extraña!
nadya